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Fenomenos Naturales de Agua


La Naturaleza se manifiesta viva de diversas maneras: lluvia, mareas, vientos, sismos
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terremotos, geísers, volcanes. Algunas expresiones de la naturaleza son diaria
s y estamos acostumbrados a ellas, y otras nos conmueven profundamente pues ocurren esporádicamente. Entre las últimas
podemos situar los llamados "desastres naturales" (Tsunami -maremoto-, lluvias prolongadas que traen inundaciones, tornados, etc), cuya mejor expresión sería "fenómenos naturales peligrosos".
Toda expresión de la naturaleza y actividad de la Tierra es llamada "fenómeno natural",
independientemente de su incidencia al hombre y su forma de vida.
Los fenómenos naturales no tienen por qué ser considerados "desastres".La erosión natural del viento y la lluvia son actividades de la naturaleza no desastrozas.
La erupción de un volcán, si bien puede ocasionar daños a los asentamientos del h
ombre, es en realidad parte de la naturaleza viva que palpita según sus propias leyes.
Cuando decimos que el planeta está vivo, nos referimos a los elementos activos de la geomorfología terrestre, pues el planeta se encuentr
a en actividad, y su proceso de formación aún no está completo.
Clases de desastres naturales
En la clasificación de desastres naturales se han contado más de veinte, entre ellos bru
mas, nieblas, granizos, etc., pero los más importantes por su nivel de destrucción en asentamientos humanos son:
Fenomenos Naturales Hidrológicos: oleajes de tempestad, tsunamis, maremotos.
Desastres Meteorológicos: huracanes, tifones, ciclones, granizos, tornados, seq
uías, nevadas, cambios repentinos de clima hacia el frío o calor excesivo.
Fenomenos Naturales Geofísicos: avalanchas, movimientos sísmicos, erupción de volc
anes, aluviones, aludes.
Fenomenos Biológicos: marea roja (sobre la superficie del agua aparecen moluscos que transportan toxinas y alteran la cadena trófica).

¿Qué es un Desastre Natural?

Es la reciprocidad entre fenóm
enos naturales de peligro y condiciones humanas vulnerables (viviendas no prepar
adas para sismos o poblados indefensos ante inundaciones, asentamientos ocurridos en zonas de riesgo, economías bajas, falta de equipos y herramientas de medición y prevención).


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Tormentas Superceldas y Líneas de Turbonada


Una tormenta supercelda es una enorme tormenta eléctrica en rotación. Puede durar varias horas como una entidad única. Estas tormentas son las que tienen más posibilidad de producir tornados de larga duración y granizo de gran tamaño. Los tornados producidos por tormentas superceldas son usualmente los mayores y más dañinos debido a la duración de las tormentas eléctricas. Una tormenta supercelda puede producir varios tornados.
Las tormentas supeceldas se forman como resultado de un cambio brusco de la velocidad

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y/o dirección del viento. Hay dos tipos de tormentas superceldas. Una es asociada con grandes cantidades de precipitación que crea fuertes vientos hacia abajo, inundaciones súbitas y granizo grande. El otro tipo se asocia con poca precipitación, desarollando tornados y granizo grande.
Una línea de turbonada consiste de varias tormentas eléctricas enlazadas en una línea. Generalmente se desarrollan de forma paralela y en la parte anterior de un frente que avanza. Usualmente una línea de turbonadas se forma entre un frente frio y un frente cálido. Una línea de turbonadas se puede formar de una tormenta individual que se ha dividido, lo que ayuda a formar una línea de tormentas. Las líneas de turbonadas también se pueden formar en lado sur de una tormenta eléctrica existente.
Hay dos tipos de líneas de turbonadas. Un tipo es una línea de nubes cumulonimbus que crece y decae; la otra es una línea de superceldas estables. Las líneas de turbonadas pueden ser tan severas como tormentas superceldas. Una línea de turbonadas puede producir pesada precipitación y fuertes vientos. La mayoría de la precipitación en Estados Unidos es de líneas de turbonadas. Tipicamente, la lluvia más fuerte ocurre en el lado este de una líneade turbonadas. Las líneas de turbonadas se pueden extender sobre unas 600 millas (1000 km) cuando están asociadas con tormentas eléctricas.

Pero, ¿cómo se forman?

Hacen falta tres ingredientes básicos para ello. Lo principal es la humedad (vapor de agua) en el nivel más inferior de la atmósfera. El aire sobre el nivel más bajo debe enfriarse rápidamente y en la zona más cercana al suelo debe estar muy frío. Finalmente, se necesita algo, como por ejemplo un frente frío, en la atmósfera para que mueva el aire cercano al suelo hacia la zona donde el aire circundante es frío.
Tormenta = aire húmedo, atmósfera inestable y un mecanismo para iniciar el fenómeno.



Poco a poco, los detectores de relámpagos ubicados en el espacio revelan lo que sucede dentro de las tormentas más potentes que tienen lugar en nuestro planeta. Los científicos esperan poder utilizar estas técnicas para predecir peligros climáticos.

Una forma sencilla de determinar lo que son sería simplemente decir que los relámpagos son descargas eléctricas entre las regiones positivas y las negativas de las nubes.

Algunos efectos de un rayo:


Un rayo puede matar o herir una persona de forma directa o indirecta. Se puede romper la rama de un árbol y golpear a una persona o la persona puede ser alcanzada directamente por un rayo. También los objetos pueden sufrir daños cuando son alcanzados por el impacto de un rayo, puede tener lugar una explosión, un incendio, etc.

Diferencias entre rayo y relámpago.

Es muy sencillo, la chispa eléctrica que llega a tierra se llama rayo y la chispa que va de una nube a otra, recibe el nombre de relámpago. La aparición del rayo es breve y siempre va seguida del trueno (el sonido).
Tipos de tormentas:

Tormentas de célula individual:

Tormenta de célula individual. (Fotografía tomada por el NSSL)
Tormentas de célula individual: consisten en una célula ordinaria que se encuentra en transición durante su ciclo vital y se disipa sin la formación de nuevas células.

Tormentas multicelulares:


Tormenta multicelular
Tormenta multicelular
Tormenta multicelular

Tormenta multicelular

Tormenta multicelular (Fotografía tomada por el NSSL)

A menudo se originan en grupos. Son unas cuantas células que se mueven como una unidad. Estas tormentas suelen ser más potentes que las de las células individuales, aunque mucho menos que las supercélulas.
Las tormentas multicelulares pueden durar horas y producir granizo, fuertes vientos, inundaciones, así como tornados ocasionales.

Líneas de Tempestad o líneas multicelulares:


Líneas de Tempestad o líneas multicelulares
Líneas de Tempestad o líneas multicelulares
Líneas de Tempestad o líneas multicelulares

Líneas de Tempestad o líneas multicelulares

Líneas de tempestad (Fotografía tomada por el NSSL)

Las “líneas de tempestad” pueden persistir durante horas y producir vientos dañinos y granizo. Una línea de tempestad es una línea de tormenta que tiene un mecanismo de elevación común. Éste tiende a producirse en bandas. El aire de lluvia se enfría y se expande como un pequeño frente frío.
La mayor amenaza son los vientos violentos, aunque también puede causar bolas de granizo más grandes que las bolas de golf e inundaciones.

Tempestades de supercélulas



Tempestades de supercélulas
Tempestades de supercélulas

Tempestades de supercélulas

Tempestades de supercélulas
Supercélula. (Fotografía tomada por Howie Bluestein. Universidad de Illinois, página del Daily Planet)


Son una clase especial de las tormentas de célula individual. Persisten durante horas y son responsables de casi todos los tornados significativos, así como de los pedruscos de granizo de tamaño superior a las bolas de golf. Además, pueden ocasionar fuertes vientos e inundaciones.

Las condiciones idóneas para que se produzcan esta clase de supercélulas se dan cuando los vientos están girando en el sentido de las agujas del reloj. Investigación de relámpagos:

Para obtener información precisa acerca de lo que sucede dentro de una tormenta, la NASA utiliza una flota de sensores ubicados a ras del suelo, en aviones y en órbita alrededor de la Tierra. Estos sensores detectan los relámpagos y tipifican el comportamiento eléctrico de las tormentas, con objeto de lograr avances en la climatología y en las predicciones climatológicas.También Europa se ha puesto las pilas para estudiar y detectar los relámpagos con el programa de Cooperación Europeo de Detección de Relámpagos (European Cooperation for Lightning Detection). Esta entidad colabora activamente con redes de detección nacional de relámpagos para identificar y detectar la caída de rayos en prácticamente todo el continente Europeo.




Tsunami

El fenómeno que llamamos "tsunami" es una serie de ondas oceánicas extremadamente largas generadas por perturbaciones asociadas principalmente con sismos que ocurren bajo o cerca del piso oceánico, en aguas someras. También pueden generarse por erupciones volcánicas y derrumbes submarinos. En el mar profundo, el largo entre una cresta de las ondas y la siguiente puede ser de 100 kilómetros o más pero con una altura de unas pocas decenas de centímetros. Ellas no pueden ser apreciadas a bordo de embarcaciones ni tampoco pueden ser vistas desde el aire en el océano abierto. En aguas profundas, estas ondas pueden alcanzar velocidades superiores a 800 kilómetros por ho



El fenómeno que conocemos como tsunami es una serie de grandes olas de extrema longitud de onda y periodo, normalmente

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generadas por una alteración submarina de gran magnitud y violencia.

Cuando se produce un gran

desplazamiento de agua, o si el fondo marino es elevado o hundido súbitamente por culpa de un terremoto, pueden formarse grandes olas de tsunami con la ayuda de la fuerza de gravedad del planeta.




Estas olas parten de la zona de origen y pueden ser extremadamente peligrosas y destructivas cuando alcanzan la costa. La palabra “tsunami” está compuesta por las palabras japonesas "tsu" (que significa “puerto”) y "nami" (que significa “ola”). La palabra completa se interpreta como "ola de puerto".

A menudo se describe el mismo fenómeno como “ola de marea” u “ola sísmica” pero estos términos pueden ser poco precisos, puesto que las olas de tsunami pueden ser creadas por alteraciones del fondo marino que no son terremotos, como desplazamientos de tierra o erupciones volcánicas, y sus características son diferentes de las olas de marea.

Los tsunamis no tienen nada que ver con las mareas astronómicas –causadas por la atracción gravitatoria de la Luna, el Sol y los otros planetas de nuestro sistema. Así pues la palabra japonesa “tsunami” es el término que mejor define el fenómeno y ha sido internacionalmente aceptado puesto que cubre todas las posibles causas que generan este tipo de olas.






Los tsunamis pueden causar grandes destrozos y una gran pérdida de vidas en pocos minutos en las zonas cercanas o, en cuestión de horas, en las zonas más alejadas del origen; incluso en el otro extremo del océano.

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La mayoría de los tsunamis ocurren en la región del Pacífico, pero se sabe que ocurren en todos los mares y océanos. Aunque no son demasiado frecuentes, los tsunamis constituyen un peligro de destrucción significativo. Sus efectos no pueden controlarse, pero los efectos sobre nuestra sociedad pueden reducirse mediante la prevención y la educación.

Por su frecuencia, los tsunamis -y como prevenirse de ellos- se tienen bien presentes en toda la cuenca del Pacífico; allí existe una red de alerta que avisa a los países ribereños de cuando se produce un terremoto y evalúa la posibilidad de que se produzcan los tsunamis.

¿Cómo puede un terremoto generar un tsunami?

Los tsunamis más destructivos son los generados por terremotos cuyo epicentro o línea de falla está en el fondo marino o muy cerca de él. Esto se produce en las regiones de

la Tierra en las que se da una subducción de las placas tectónicas continentales que conforman la corteza terrestre. La gran cantidad de terremotos que hay en estas zonas se debe a la colisión de estas placas continentales que, cuando se mueven unas contra otras, inclinan y/o desplazan grandes áreas del fondo oceánico.

El súbito desplazamiento vertical de estas grandes áreas altera la superficie del océano y provoca el desplazamiento de grandes masas de agua, lo que genera grandes olas destructivas, los tsunamis.

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Análisis del terremoto que originó el tsunami de Indonesia 2004

Estas olas pueden viajar grandes distancias desde el origen, repartiendo destrucción en su camino. Por ejemplo, el gran tsunami de Chile en 1960 fue causado por un terremoto de magnitud 9.5 que tuvo una zona de ruptura de unos 1000 km. Los tsunamis que causó fueron destructivos, no solo en Chile, sino también en lugares tan lejanos como Hawaii, Japón y otras zonas del Pacifico.

No todos los terremotos generan tsunamis. Normalmente solo los terremotos de magnitud superior a 7,5 en la escala de Richter producen un tsunami destructivo.

¿Cómo puede una erupción volcánica producir un tsunami?

Aunque son relativamente poco frecuentes, las erupciones volcánicas violentas pueden desplazar grandes volúmenes de agua y generar olas de tsunami extremadamente destructivas en las zonas cercanas. El desplazamiento súbito de una gran masa de agua puede ser causada por una explosión volcánica, por el hundimiento de una pared de un volcán o, la causa más probable, por la explosión y posterior derrumbe de las cámaras de magma de un volcán.

Uno de los tsunamis más destructivos conocidos hasta la fecha fue el que tuvo lugar el 26 de agosto de 1883, tras la explosión y posterior derrumbe del volcán Krakatoa (Krakatau), en Indonesia. Esta explosión generó olas de hasta 45 metros de altura, destruyendo las ciudades costeras a lo largo del estrecho que separa las islas de Java y Sumatra. Perecieron 36.417 personas. También se cree que la desaparición de la civilización minoica en la antigua Grecia fue causada por el tsunami que siguió a la explosión del volcán de Santorini en el año 1490 a.C.

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¿Cómo puede un desplazamiento de tierra submarino
generar un tsunami?

Menos frecuentemente, las olas de tsunami pueden ser generadas por los desplazamientos de masas de agua resultantes de caídas de piedras o hielo, o por grandes corrimientos de tierras submarinos a lo largo del talud continental. Estos casos suelen producirse cuando se altera el equilibrio inestable de los fondos marinos, como consecuencia de un pequeño temblor de tierra o incluso por alteraciones inducidas por el hombre. Por ejemplo, en 1980, unos movimientos de tierras hechos durante la construcción de una pista de aterrizaje en la costa sur de Francia, provocaron un corrimiento de tierras submarino que generó olas destructivas en un puerto cercano.

Los grandes terremotos son responsables de los grandes corrimientos de tierras submarinos, que contribuyen a su vez a la generación de tsunamis. Por ejemplo, muchos científicos creen que el tsunami del 17 de julio de 1998, que mató miles de personas en la costa norte de Papua-Nueva Guinea fue generado por un gran desplazamiento de sedimentos iniciado por un terremoto.








Normalmente, la energía de un tsunami generado por un desplazamiento de tierras se disipa rápidamente cuando la onda viaja a través del océano o en masas de agua situadas en zonas cerradas o semicerradas, como rías o lagos.

El mayor tsunami del que se tiene registro lo produjo la caída de una gran roca en Lituya Bay (Alaska) el 9 de julio de 1958. Un terremoto en la falla Fairweather hizo que una gran roca de 40 millones de metros cúbicos cayera en la bahía, lo que generó una increíble ola de 520 metros de altura en la riba opuesta. Otra ola solitaria, de "tan solo" 180 metros de altura, arrasó las orillas de la bahía a 160 kilómetros por hora. Pero su energía disminuyó rápidamente y, una vez en mar abierto, apenas si fue detectada por las estaciones medidoras de mareas.



Los tsunamis son desastres que pueden generarse en cualquier océano, mar o lago, de hecho, en cualquier gran masa de agua. Cada región del mundo parece tener un patrón y una frecuencia de aparición de tsunamis, que pueden ser pequeños e inocuos, o grandes y muy destructivos.

La mayor parte de los tsunamis tienen lugar en el océano Pacífico y en los mares que lo bordean. La razón es que este océano ocupa más de un tercio de la superficie terrestre y está rodeado de cadenas de montañas, grandes fosas oceánicas y un arco de islas denominado “cinturón de fuego”, que es donde se producen la mayor parte de los terremotos (frente a las costas de Kamchatka, Japón, las islas Kuriles, Alaska y Sudamérica).

Los tsunamis son generados por terremotos superficiales en todo el Pacífico, pero los que tienen lugar en la zona tropical suelen ser modestos y, aunque son devastadores localmente, su energía decrece rápidamente con la distancia; no suelen ser destructivos a pocos cientos de km. del epicentro. En cambio, los tsunamis generados por grandes terremotos en el Pacífico norte o en la costa de Sudamérica suelen ser de grandes proporciones y enormemente destructivos.

Estos grandes tsunamis tienen lugar media docena de veces cada siglo; en estas ocasiones uno de estos tsunamis barre todo el Pacífico, rebota en las costas más alejadas y mantiene todo el océano en movimiento durante días. El tsunami de Chile en 1960 causó muerte y destrucción por todo el Pacífico: Hawaii, Samoa, y la Isla de Pascua registraron inundaciones de 4 metros. 61 personas murieron en Hawaii y 200 en Japón. Un tsunami similar que tuvo lugar en 1868 en el norte de Chile causó grandes daños en Hawaii, Samoa y Nueva Zelanda.

Aunque no son tan frecuentes, también se han registrado tsunamis destructivos en el océano Atlántico y Índico, el Mar Mediterráneo e incluso en masas de agua menores, como el Mar del Mármara (Turquía). En 1999, un gran terremoto cuyo origen estaba en la falla del norte de Anatolia, generó un tsunami local que afectó particularmente la bahía de Izmit.

En la última década del siglo XX, se han registrado tsunamis destructivos en Nicaragua (1992), Indonesia (1992, 1994, 1996, 2004), Japón (1993), Filipinas (1994), México (1995), Perú (1996, 2001), Papua-Nueva Guinea (1998), Turquía (1999) y Vanuatu (1999).

¿Cómo se desplaza la energía del tsunami a través del
océano, y cuán lejos pueden llegar las olas?

Una vez se ha formado el tsunami, su energía se distribuye por toda la columna de agua, independientemente de la profundidad del océano en ese punto. Un tsunami está formado por una serie de ondas muy largas que viajan en todas direcciones a partir del punto en que se originan, en forma muy similar a las ondulaciones que produce una piedra en un estanque.

La longitud de onda y el período del tsunami dependerán en gran medida del mecanismo que lo genera y de las dimensiones del mismo. Si el tsunami se origina por culpa de un gran terremoto que afecta un área muy grande, su longitud de onda y periodo inicial serán mayores que si el tsunami se origina por un corrimiento de tierras local. El periodo de las olas de un tsunami puede variar entre 5 y 90 minutos.

El frente de una ola de tsunami puede medir hasta 1000 km. y la distancia entre olas puede variar desde unos pocos km. hasta más de 200 km. mientras cruzan el océano hasta su destino. La altura de la ola sobre el nivel del mar puede ser de pocos cm. a poco más de un metro (dependiendo, una vez más, de la causa que la origina).


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Progresión del tsunami en Indonesia, diciembre 2004
por Kenji Satake, NIAIST (JAPON)

Las olas de tsunami en el océano profundo pueden viajar a altas velocidades durante largos períodos de tiempo, perdiendo muy poca energía en el proceso. A mayor profundidad, mayor velocidad a la que se desplazará el frente del tsunami. Por ejemplo, un tsunami puede llegar a desplazarse a 800 km/h, la misma velocidad que un avion comercial. Como la profundidad media del océano Pacifico es de unos 4 km., la velocidad media de los tsunamis en esta zona es de unos 700 km/h. A estas velocidades, un tsunami generado en las Aleutianas llega a Hawaii en menos de 5 horas. En 1960, las olas de tsunami generadas en Chile alcanzaron Japón, a más de 16.800 km en menos de 24 horas, matando a cientos de personas.

¿Por qué los tsunamis no se pueden ver desde el mar
o desde el aire?

En mar abierto, la amplitud de onda del tsunami es menor de un metro. Las crestas de las olas pueden distar entre si más de 100 km. Así que los pasajeros de los barcos, en aguas profundas lejos de la costa, ni verán ni sentirán el tsunami que se desplaza debajo de ellos a alta velocidad. Lo percibirán como una simple oscilación de la superficie del mar.

El gran tsunami Sanriku, que alcanzó Honshu (Japón) el 15 de junio de 1896, no fue detectado en absoluto por los pescadores que faenaban a tan sólo 20 millas mar adentro; la ola midió tan solo 40 cm. cuando pasó debajo de ellos, pero cuando llegó a la costa se transformó en un gran muro de agua que mató a 28.000 personas, destruyendo el puerto de Sanriku y los pueblos a lo largo de 275 km. de costa.

Por esta misma razón, los tsunamis no se pueden detectar desde el aire; desde el cielo las olas de tsunami no se distinguen de las olas océanicas normales.

¿Cuáles son los factores destructivos de los tsunamis?

Son tres: la inundacion, el impacto de la ola en las estructuras y la erosión. Las fuertes corrientes inducidas por el tsunami erosionan los cimientos y provocan la caida de puentes y muros. La flotación y las corrientes mueven casas y vuelcan trenes. La gran cantidad de restos flotantes arrastrados por las aguas es responsable de gran cantidad de daños: los troncos de árboles, los coches y los barcos se convierten en peligrosos proyectiles que colisionan con edificios e instalaciones electricas, destruyéndolos y a veces originando incendios. Los fuegos iniciados en barcos dañados en los puertos, o oleoductos o refinerías afectados pueden causar más daños directos que el propio tsunami.


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Antes y Despues de la tragedia en Banda Aceh (Sumatra)
Imágenes de Satélit





1 abril de 1946 – Islas Aleutianas. Un terremoto de fuerza 7.8 generó una ola de 35 metros de altura que destruyó un faro de 30 metros sobre el mar. Olas de 8 metros alcanzaron Hawaii al cabo de 5 horas, causando muerte y destrucción. Tras este hecho, en 1948 se creó el Pacific Tsunami Warning Center en Hawaii.
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Sistema de detección y alerta

  • 4 noviembre de 1952 – Península de Kamchatka. Un terremoto de fuerza 8.2 creó un gran tsunami que afectó todo el Océano Pacífico. Alcanzó Kamchatka, las Kuriles y Rusia causando muerte y destrucción con olas de entre 4 y 18 metros. Fue ampliamente observado en Japón, donde no causó daños. Si que causó problemas en Hawaii, Perú y Chile. También fue observado en todas las islas del Pacífico, en Nueva Zelanda la ola detectada midió 1 metro. En Alaska, las Aleutianas y en California se observó una ola de 1.4 metros. Las mayores olas se detectaron en Hawaii con alturas de 4.5 m y un runup de 6.1 m.
  • 9 marzo de 1957 – Islas Aleutianas. Un terremoto de 8.3, en la misma zona que el de 1946, generó un tsunami que se detectó por todo el Pacífico. Destruyó muchas propiedades en Hawaii, con olas de 16 metros, pero no se cobró vidas humanas.
  • 22 mayo de 1960 Chile. El mayor terremoto del siglo XX, con una magnitud de 9.5, tuvo lugar frente a la costa central del Chile y generó un destructivo tsunami que afectó la costa chilena y el resto del Pacífico. Las Hawaii se vieron muy afectadas, así como Japón y muchas otras islas de este océano.
  • 28 marzo de 1964 Alaska. El mayor terremoto del siglo XX en el hemisferio norte, con una magnitud de 8.4, afectó principalmente Alaska. Algunas zonas del territorio se elevaron 15 metros mientras que otras se hundieron. Además de gran cantidad de tsunamis locales, el desplazamiento vertical de casi 2 metros de la corteza terrestre en una zona de cerca de 300.000 km. cuadrados, provocó un gran tsunami en todo el Pacífico que afectó toda la costa oeste de Canadà, EEUU y Hawaii con olas de hasta 6 metros.

El pasado 26 diciembre de 2004, tuvo lugar un terremoto de magnitud 9.0 cuyo epicentro estaba situado frente a la isla de Sumatra (Indonesia).
Este movimiento sísmico generó un tsunami con olas de 10 metros que afectó a todo el océano Indico, principalmente a las islas de Sumatra y Sri Lanka pero también las costas de India, Thailandia, las islas Maldivas e incluso Kenya y Somalia.

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Este tsunami ha causado una verdadera tragedia humanitaria. El recuento de muertos es muy alto; aunque todavía no está finalizado, se calcula el número de víctimas en más de 300.000 personas, un 30% de los cuales serían niños. Los daños económicos son incalculables. Se calcula que, en algunas zonas, la ola penetró 5 km. tierra adentro, arrasándolo todo a su paso.


Este es, probablemente, el tsunami más destructivo de la historia, debido sobre todo a la progresiva tendencia de las sociedades de todo el mundo a instalarse cerca de la costa y a la falta de un sistema de vigilancia como el existente en el Pacífico.
Según parece, la gran energía del desplazamiento tectónico (calculada en unos 200 megatones) aceleró la rotación de la tierra en varias millonésimas de segundo, y desplazó el eje magnético en 2 milésimas de segundo de arco (5-6 cm lineales).




¿Qué es un huracán?


El huracán es el más severo de los fenómenos meteorológicos conocidos como ciclones tropicales. Estos son sistemas de baja presión con actividad lluviosa y eléctrica cuyos vientos rotan antihorariamente (= en contra de las manecillas del reloj) en el hemisferio Norte. Un ciclón tropical con vientos menores o iguales a 62 km/h es llamado depresión tropical. Cuando los vientos alcanzan velocidades de 63 a 117 km/h se llama tormenta tropi cal y, al exceder los 118 km/h, la tormenta tropical se convierte en huracán.
Previo a responder la pregunta, es importante conocer que el término Huracán es el nombre con el que conocemos al fenómeno cuando éste se presenta en la cuenca del Océano Atlántico norte tropical, Mar Caribe y Golfo de México (cuenca III). Técnicamente, estos fenómenos se conoce con el nombre de Ciclón Tropical, en otras partes del mundo se le conoce con el nombre de Ciclón, Baguío (Filipinas), Tifón (Japón), Wyly Wyly (Australia). Cada uno de estos términos son sinónimos, por lo tanto caracterizan a un mismo fenómeno. En lo siguiente para r eferirnos al fenómeno lo denominaremos por su nombre genérico de Ciclón Tropical.
Por Ciclón Tropical se conoce a: Una violenta tormenta asociada a un centro de baja presión (no frontal) y de núcleo caliente, en donde los vientos giran en contra de las manecillas del reloj (hemisferio norte) acompañado de bandas nubosas en forma de espiral. En su categoría de máximo desarrollo (huracán), presenta un centro u ojo de diámetro muy variable, que se caracteriza por ser una zona de calma, con viento débiles, poca nubosidad y precipi tación.

DEPRESIÓN TROPICAL: ciclón tropical en el que el viento medio máximo a nivel de la superficie del mar (velocidad promedio en un minuto) es de 62 km/h o inferior.
TORMENTA TROPICAL: ciclón tropical bien organizado de núcleo caliente en el que el viento promedio máximo a nivel de la superficie del mar (velocidad promedio en un minuto) es de 63 a 117 km/h.HURACÁN: ciclón tropical de núcleo caliente en el que el viento máximo promedio a nivel del mar (velocidad promedio en un minuto) es de 118 km/h o superior.

Tabla N° 1: Etapas de un ciclón tropical

Los huracanes son violentas perturbacioncs que se producen en la troposfera. Se originan por una baja presión atmosférica (de hasta 900 hPa) y giran en forma de espiral alrededor de su centro (ojo del huracán). Son acompañados de fortísimos vientos de hasta 300 km/h, i
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mpresionantes trombas de agua (hasta 2.000 litros por m2 en un día), embravecimiento del mar y tormentas eléctricas.
Los huracanes se desplazan hacia el oeste, girando luego hacia el norte o hacia el sur cuando penetra en los continentes. Se originan sobre los océanos, entre los 50° y 20° de latitud, cuando la temperatura de las aguas oceánicas es de 270°C o aún mayor. Los vientos que alcanzan velocidades de 200 km/hora rotan en círculos de 500 a 1.800 km de diámetro, durante varios días o incluso semanas. Los efectos destructivos adquieren su mayor expresión cuando producen inmensos oleajes que se abaten sobre las costas. Si bien los vientos se debilitan al llegar a los continentes, las lluvias que originan pueden causar graves inundaciones.
Un huracán muy devastador fue el Mitch, en 1998. A su paso por Centroamérica dejó alrededor de 30.000 muertos y desaparecidos, y cuantiosas pérdidas económicas, ya que destruyó viviendas, puentes, caminos y gran parte de las plantaciones de café y plátanos.
Al efecto devastador provocado por los grandes tornados o huracanes se lo suele llamar a nivel internacional catástrofe humanitaria y la respuesta de la éomunidad internacional es inmediata. Se movilizan las ONO de ayuda en catástrofes y los gobiernos de los países vecinos y de los desarrollados.

Los desastres se presentan con más asiduidad en los países periféricos. De todos modos, los países desarrollados se encuentran siempre involucrados, porque son los responsables de otorgar créditos a los gobiernos damnificados, para que puedan reconstruir la infraestructura mínima para la población y reactivar su aparato productivo.
Una de las diferencias principales entre los tres tipos de ciclones tropicales es su organización. La depresión tropical agrupa nubosidad y lluvia pero las bandas espirales no están bien delimitadas. La tormenta tropical es un sistema atmosférico con una mejor estructura, con bandas espiraladas convergentes hacia el centro del sistema. El huracán por su parte es un sistema totalmente organizado en toda la troposfera con bandas espiraladas de lluvia bien delimitadas.
La palabra "huracán" deriva del vocablo Maya "hurakan", nombre de un Dios creador, quien, según los mayas, esparció su aliento a través de las caóticas aguas del inicio, creando, por tal motivo, la tierra.
La Temporada de Huracanes en la Cuenca del Atlántico comienza el 1 de junio y termina el 30 de noviembre. La Cuenca del Atlántico comprende el Mar Caribe, el Golfo de México y el Océano Atlántico.

El huracán produce dos tipos de efectos desde el punto de vista técnico: el efecto directo es cuando una región específica es afectada por vientos, lluvia y marejada generados por el huracán; el efecto indirecto, incluye únicamente uno o dos de
los anteriores efectos.


Antes de Camille
Antes de Camille

Antes de Camille

Antes de Camille || ||
Después de Camille
Después de Camille
||
Después de Camille

Después de Camille
||
El efecto de un huracán puede ser devastador. Estas imágenes ilustran la total destrucción del complejo de apartamentos Richeliue (Florida, EEUU) tras el paso del huracán Camille en 1969.
La escala Saffir-Simpson define y clasifica la categoría de un huracán en función de la velocidad de los vientos del mismo. La categoría 1 es la menos intensa (vientos de 119 a 153 km/h); la categoría 5 es la más intensa (vientos mayores que 250 km/h). La categoría de un huracán no está relacionada necesariamente con los daños que ocasiona. Los huracanes categorías 1 ó 2 pueden causar efectos severos dependiendo de los fenómenos atmosféricos que interactúen con ellos, el tipo de región afectada y la velocidad de desplazamiento del huracán. Los huracanes de categoría 3,4, o 5 son considerados como severos.
Escala Saffir-Simpson||~ Categoría ||~ Rango de velocidad de los vientos
(kilómetros por hora) ||
1
119-153
2
154-177
3
178-209
4
210-250
5
mayor que 250

Condiciones favorables para que se forme un Ciclón Tropical.
No existe una teoría universal reconocida sobre la formación de los Ciclones Tropicales. Son fenómenos relativamente raros, los cuales dependen de una serie de combinaciones sobre las condiciones de la atmósfera y la superficie subyacente.
Pueden formarse, ya sea de un vórtice ciclónico en los niveles altos de la atmósfera con núcleo (centro) frío que se profundiza y cambia según las características térmicas de su núcleo hasta llegar a ser un organismo de núcleo caliente, o de una área de bajas presiones en los niveles bajos e la atmósfera con poco desarrollo, pero con un campo de actividad convectiva suficientemente importante asociado a ella.
Los datos sinópticos muestran que en los momentos iniciales lo que se puede llamar disturbio ciclónico incipiente (DCI), puede ser una vaguada o una pequeña zona de bajas presiones con una isobara cerrada.
En todos los casos, el origen del DCI es difícil de seguir, pero es probable que esté conectado con los procesos ondulatorios (Ondas Tropicales o vaguadas) en el trópico o la penetración de estas vaguadas de latitudes medias hacia las zonas tropicales. Un desplazamiento de la Zona de Convergencia Intertropical de tres a cinco grados de latitud hacia los polos, es suficiente para producir condiciones favorables a la formación de vórtices ciclónicos. La circulación ciclónica cerrada, es sólo el primer paso en la formación de un Ciclón Tropical.
Mencionaremos las siguientes condiciones que favorecen la formación de Tormentas Tropicales y Huracanes.

· Disturbio ciclónico pre-existente (puede ser una vaguada, Onda Tropical, zona de convección que favorezcan la inestabilidad en la atmósfera).
· Inestabilidad baroclínica dependiente del gradiente horizontal de temperatura (cambio en el valor de la temperatura) o inestabilidad barotrópica determinada por la cizalladura horizontal del viento (cambio e la dirección del viento) a lo largo de un meridiano.
· El valor de la fuerza de Coriolis, (debe superar el 0, esto se logra al norte de los 5° de latitud Norte).
· La temperatura de la superficie oceánica no debe ser menor de 27° Celcius.
· Inestabilidad convectiva de la atmósfera que favorezca una fuerte convección (formación de núcleos nubosos de gran desarrollo vertical).

Formación de los Ciclones Tropicales

Los Ciclones Tropicales pueden aparecer en cualquier lugar de los océanos tropicales en forma similar y en las mismas estaciones del año.

Donde no existen registros que se hayan desarrollado verdaderos Ciclones Tropicales con la categoría de huracán en las aguas tropicales, es el Océano Atlántico sur y en el Sur del Océano Pacífico, al Este de 140° de longitud Oeste. Estos pueden deberse a que la ZCIT se mueve a sólo 2 o 3 grados al sur del Ecuador durante el verano del hemisferio Sur y además a que estos océanos tienen temperaturas de la superficie del mar relativamente mas frías.

Los Ciclones Tropicales se desarrollan en la porción Sur del Océano Atlántico Norte, incluyendo el Golfo de México y el Mar Caribe, de junio a octubre y menos frecuentemente en mayo y noviembre y aún más raramente en diciembre, cuando los ciclones se forman fuera de temporada se les conoce como Ciclones Tropicales extemporáneos. Un promedio de 9 Ciclones Tropicales se desarrollan anualmente en aguas del Atlántico tropical, incluyendo el Golfo de México y el Mar Caribe, y un promedio de 6 en el extremo oriental del Pacífico Norte, (cercanos a la costa centroamericana y de México, que son las zonas de interés para Nicaragua), aunque menos de la mitad adquieren la categoría de Huracán. Es la porción Sudoeste del Pacífico Norte, donde más Ciclones Tropicales (tifones) ocurren en el mundo, un promedio de 21 por año.




La evolución de un Ciclón Tropical promedio se ha dividido en cuatro etapas (Dunn):

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(a) Forma del espectro nuboso en el desarrollo de una Depresión Tropical

Etapa Formativa
Comienza con la aparición de la primera isobara cerrada. la presión superficial en el centro no cae por debajo de los 1000 hPa. (Hectopascal). En esta etapa, el vórtice Ciclónico alcanza la categoría de Depresión Tropical, sus vientos máximos sostenidos son menores o iguales a los 63 Km./h. Los vientos más fuertes se concentran sólo en un cuadrante, hacia el polo y el Este desde el centro. La profundización del vórtice ciclónico, es un proceso lento que requiere días, pero a veces, puede ser un proceso �xplosivo� que convierte al sistema en un ciclón bien estructurado en sólo 12 horas.
En la categoría de Depresión Tropical, (dibujo a ) se observa en una carta meteorológica al menos dos isobaras cerradas, el sistema nuboso en las imágenes de satélite toman una forma de coma, cuya parte cóncava se dirige hacia el Este.

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(b) Forma del espectro nuboso en el desarrollo de una Tormenta Tropical

Etapa de Inmadurez
Si ocurre la intensificación, la presión mínima cae rápidamente por debajo de los 1000 hPa, y al menos en una zona dentro del Sistema ciclónico, el viento alcanza fuerza de Huracán. El Depresón Tropical alcanza la categoría de Tormenta Tropical, y sus vientos máximos sostenidos son superiores a los 63 Km./h pero inferiores a los 119 Km./h, en esta categoría adopta un nombre, de acuerdo a una lista previamente establecida por la OMM.
Hay dos maneras de continuar el desarrollo del organismo: En la primera, el Ciclón Tropical adquiere fuerza de Huracán sólo en una zona o cuadrante y viaja a grandes distancias sin otro desarrollo; en la segunda, el Ciclón Tropical se profundiza fuertemente y la presión mínima central disminuye rápido. Los vientos huracanados forman un anillo alrededor del centro. Los patrones de nubosidad y lluvia cambian de chubascos desorganizados a bandas espirales bien organizadas, aunque sólo influye sobre una área relativamente pequeña. Cuando el Tormenta Tropical alcanza la categoría de Huracán, sus vientos máximos sostenidos son superiores a los 119 Km./h.

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(c) Forma del espectro nuboso de un huracán, en donde lo más importante es la formación del centro de la tormenta

Etapa de Madurez
La presión central superficial deja de bajar y el viento máximo no continúa incrementándose. La circulación se expande. El Ciclón Tropical mantiene la categoría de huracán, incluso, éste puede alcanzar en esta etapa la intensidad de 5 en la Escala Internacional de Huracanes (EIH).
Esta etapa puede durar hasta una semana, si el huracán permanece sobre el océano. Mientras que en la inmadurez los vientos huracanados pueden soplar en un radio de aproximadamente 30 a 50 kms, este radio aumenta en la madurez y puede hacerlo hasta los 300 a 350 kms. Se pierde algo la simetría y el área de galerna y mal tiempo se extiende más a la derecha que a la izquierda del movimiento de la tormenta (en el sentido de su trayectoria ).
No obstante, el radio de los huracanes maduros puede variar en un rango grande; los hay de sólo 100-300 kms y unos pocos pueden llegar hasta 1000 kms.


Etapa de Decadencia
Comienza cuando el Huracán se empieza a debilitar. A menudo ésto ocurre cuando el Huracán recurva y entra en la faja de los Oestes de latitudes extratropicales, aunque al mismo tiempo puede perder sus características tropicales y convertirse o asumir el carácter de un ciclón extratropical. Ocurre también esta etapa, cuando un Huracán entra a tierra, se debilita gradualmente al perder su fuente primaria de energía y estar sometido a una gran fricción superficial, después de causar gran destrucción. Es raro, aunque ocurre de vez en cuando, que el Huracán se debilita y rellena sobre el océano tropical. Ocurre si en las zonas donde hay condiciones que en conjunto le sean desfavorables. En esta etapa el Ciclón Tropical disminuye su categoría de Huracán a Tormenta Tropical y luego a Depresión Tropical.




Características peligrosas del Huracán



La fuerza destructiva de un huracán se concentran principalmente en tres aspectos:
Viento

El área de los vientos destructores varía considerablemente. En una tormenta pequeña el ancho de dicha área no es muy grande, de más o menos de 30 kms, pero en los grandes huracanes del Atlántico, el ancho de la zona de vientos destructores puede ser de hasta 500 kms o algo más. El tiempo de azote de un Huracán en una localidad dada es también importante, pues el daño es progresivo; y esa duración depende del tamaño y de su velocidad de traslación, así como la posición de la localidad con relación a la trayectoria de la tormenta.

El viento es el aire en movimiento y su velocidad, como ya vimos, depende del gradiente de presión. En las tormentas más severas, el viento máximo sostenido, alcanza entre 200 y 300 kms/h, pero en las más violentas alcanza o excede el valor de 300 km./h.

En un Huracán qu
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e tenga vientos sostenidos de 160 km/h , puede haber breves rachas de hasta 240 kms/h; y si el viento máximo sostenido es de 250 km/h , las rachas pueden llegar a 360 km/h .

La racha del viento y la presión intermitente que ejerce sobre las estructuras y edificios, es uno de los efectos más desastrosos de los huracanes, ya que a altas velocidades la fuerza que el viento genera, se incrementa considerablemente.

Cuando las construcciones son endebles, pueden ser destruidas por fuertes vientos huracanados, como el caso del Huracán JOAN en 1988.

Lluvias

La mayor causa de muerte y destrucción en los huracanes, siguiendo en peligrosidad a la acción del mar en zonas costeras, la tenemos en las lluvias, con las consiguientes inundaciones que trae asociadas. En la región centroamericana y específicamente Nicaragua, ésta es la principal amenaza provocada por los huracanes, tanto por los efectos directos de las precipitaciones intermitentes con acumulados verdaderamente impresionantes como los recientes acumulados ocasionados por el Huracán Mitch 1998. trayectoria que mantuvo la influencia del huracán durante 72 horas sobre un terreno.





Inundaciones del Huracán Mitch en Nicaragua
Mareas de Tormenta

Hay toda una serie de fenómenos que ocurren asociados a los huracanes y que pueden afectar el nivel del agua. El más impresionante y peligroso es la marea de tormenta. Cuando un Huracán se acerca a una costa, los vientos huracanados impulsan una gran masa de agua sobre la costa. Al mismo tiempo, en la zona central del Huracán se produce una elevación del nivel del mar por efecto de la baja presión. Algunos de los factores que afecta la altura de la marea de tormenta son los siguientes:

  • El ángulo que forma la trayectoria del huracán con la línea costera . El máximo de altura en la marea de tormenta se obtiene con un ángulo de 90° de la trayectoria con la costa.
  • La convergencia de las corrientes de agua provocadas por el viento huracanado.
  • La forma de la línea costera, de ello depende la mayor menor cantidad de agua que se acumule. La mayor concentración se produce en bahías o estuarios.
  • La profundidad oceánica y la inclinación de la plataforma marina.
  • La marea astronómica. La surgencia o marea de tormenta, será mayor a la hora de la marea alta.
  • La presencia de olas de corto periodo que se sobreponen a la mayor altura de las olas son importantes en el efecto de destrucción total del huracán

A la izquierda del centro del Huracán que avanza sobre la costa se producirá una marea baja y el mar se retirará debido a que en este tramo costero el viento sopla de la tierra al mar. Las penetraciones del mar en la costa se producirán particularmente a la derecha y cerca del centro, por lo que deben evacuarse a los residentes de zonas costeras bajas si un Huracán se aproxima a una costa.




http://www.abcpedia.com/fenomenos-naturales/fenomenos-naturales.htm
http://www.windows2universe.org/earth/Atmosphere/tstorm/severe.html&lang=sp
http://marenostrum.org/ecologia/oceanografia/tsunami/
http://www.paritarios.cl/especial_tsunami.htm
http://www.libreopinion.com/members/luisalbertosilva/Maremoto-medidas.htm